Wednesday, October 20, 2010


Querido amigo, este no es su lugar, me dijo el personaje extranjero; cuando me fui de aquí vi claramente que chile se divide en blancos y mestizos, y que cuando buscas en la wikipedia en inglés sobre Chile tambien os dividen en blancos y mestizos: 40% blancos y 60%mestizos, y lo cómico es que el 90 por ciento de los chilenos de siente caucásico. 

Cuando uno ve la tv en Chile todos los ministros , de izquierda a derecha son blancos, y tosdos los de la tv son blancos al menos que sean humoristas o delincuentes de las noticias. 

Mas que discriminación de genero, en chile existe una discriminación por color de piel, que nadie quiere ver, por que a los afectados les da vergüenza.

Tuesday, October 19, 2010

La gravedad no es determinante

Las cifras impactan. Más de mil periodistas se trasladaron a la mina San José para informar en directo; unos mil millones de personas siguieron por televisión el rescate de los trabajadores; la BBC se gastó, según informa el periódico británico Guardian, más de 120.000 euros en la cobertura del salvamento y a través de Twitter y Facebook hubo una explosión de comentarios sobre los mineros de Chile. Sucesos similares e incluso peores se dan a diario sin ser portada simultánea de los rotativos de todo el planeta. ¿Por qué son unos objeto de tanto interés y otros de tan poco?

“Los motivos son varios”, contesta Kepplinger, “para empezar, cualquier cosa que tenga que ver con la vida y la muerte, las catástrofes en general, es foco de atención de los medios. Pero además, en este caso se podían dar a conocer destinos particulares: aquí había un primer minero con nombre y apellidos, un segundo minero, un tercero… uno tenía un hijo, el otro estaba enfermo, los familiares del siguiente hacían declaraciones… la gente quiere saber esas cosas y éstas son un aliciente para todo periodista, cuyo trabajo consiste, al fin y al cabo, en contar historias. Y por último, había imágenes. Había fotos de la cápsula, había fotos desde la cápsula y uno podía imaginarse a la perfección lo que estaba pasando”.

María Segovia (izq.) hermana del minero atrapado Darío Segovia.María Segovia (izq.) hermana del minero atrapado Darío Segovia.

Noticia es que un hombre le muerda a un perro, no que un perro muerda a un hombre, reza una vieja frase hecha del periodismo que, opina Kepplinger, sigue hoy vigente. “Los medios se nutren de lo extraordinario, no de lo que ocurre a menudo, y accidentes mineros de estas dimensiones son algo fuera de lo normal”, indica. Aún así, los ha habido antes de San José sin que hayan generado tanto revuelo. “Sí, en China, por ejemplo”, reconoce el profesor, “pero de ellos no se tenían imágenes, no se conocían detalles de vida de las víctimas”.

La tragedia chilena disponía, sin embargo, de todos los elementos necesarios para consentirse en espectáculo mediático. “Hace unos años se produjo un terremoto en Irán en el que murieron miles de personas. Éste apenas encontró eco en la prensa. Sólo un poco después, en 2004, el tsunami en el Océano Índico emocionó al mundo entero y las televisiones mostraban sin cesar dramáticas secuencias de lo sucedido, porque las había”, continúa el experto, “el interés de los medios en una determinada cuestión es independiente de la gravedad de la misma; el interés de los medios en una determinada cuestión depende de las posibilidades que existan de poder narrarla periodísticamente”.

Espectáculos mediáticos de este tipo, de los que tantos tratan de sacar tajada, serán cada vez más frecuentes. ¡Siga leyendo!
El suspenso es adictivo

Sin que nadie lo haya planificado, desde el inicio del accidente el mundo ha recibido la información por capítulos. 
Primero, la noticia del derrumbe de la galería de la mina y la incertidumbre sobre la suerte de los mineros. 
Más tarde, el anuncio de que habían sido localizados en el refugio y que estaban vivos.La sonda y las diferentes perforaciones para rescatarlos se convirtieron en episodios de esperanza. 
Finalmente, un prodigioso rescate ejecutado con precisión y seguido por las cámaras de la televisión chilena para enviar la señal de forma gratuita a todo el mundo.

Unos 1.600 periodistas, de unos 350 medios de comunicación de 33 países, estaban ayer acreditados en la zona de rescate de la mina San José. No es de extrañar. 
El profesor y periodista Francesc Canosa, de la facultad de Comunicación Blanquerna de la Universitat Ramon Llull, observa que "la serialización, que es uno de los fenómenos de nuestros días, ocurre de forma perfecta en esta historia". "Sólo necesitábamos un final", añade. Y encima esta vez es un happy end.

Canosa cree que la irrupción de nuevos medios, como Twitter, ha contribuido a que el seguimiento de acontecimientos como el de Chile sea diferente: "Estamos asistiendo a los inicios de una nueva manera de explicar los acontecimientos". 
"En casa –explica– tengo que poner la tele, pero en la calle, con la BlackBerry o el iPhone, puedo seguir lo que pasa con los mineros". 
En esa línea, "el usuario decide el momento y no interrumpe su vida cotidiana". Juan Pedro Valentín, director de informativos de Cuatro y de la cadena de 24 horas de noticias CNN+, asegura que en su redacción se debatió sobre el peligro de convertir la noticia en espectáculo y cree que no ha sido así. 
La singularidad de la historia de los mineros, a su juicio, es que "se produce en un punto concreto y, a diferencia de una catástrofe medioambiental, que abarca un área extensa, resulta que en una localización concreta hay 33 personas atrapadas, y se desarrolla un sentimiento de cercanía con ellas y con sus familias y, por extensión, con Chile".

Valentín ve en el rescate "el guión perfecto del desarrollo de una miniserie". "También es una noticia perfecta –añade–. Se va cumpliendo una serie de expectativas". Hasta ahora, la tecnología no había permitido seguir desde tan cerca una operación así.

Manel Raya, director del canal 3/24 de Televisió de Catalunya, también considera que existen "los componentes que hacen que una historia llegue a la gente: superación, esfuerzo, solidaridad y todo un proceso desde que se quedan atrapados". Desde su punto de vista, no ha habido espectáculo televisivo.

Con una sola señal de televisión para todas las cadenas del mundo, para Raya no se ha sucumbido al reality show: "Es humano. Se ha cuidado todo para que se pueda seguir el rescate y no violar la intimidad de las personas. Es un hecho histórico".

El mismo espectáculo mediático que ha convertido en héroes a estos 33 mineros puede pasarles, en un futuro, factura. La fama y agasajos de los que ahora disfrutan esos hombres tiene fecha de caducidad.
 Un accidente los ha convertido en héroes, pero la clave, coinciden en afirmar diferentes psicólogos expertos en emergencias consultados por La Vanguardia, está "en saber digerir esa fama". 
A corto plazo, "esta es una situación bonita, pero a largo plazo, cuando nadie se acuerde de ellos, puede crear problemas", afirma Antonio Puerta, psicólogo especialista en emergencias del Ayuntamiento de Madrid.

El mayor riesgo para los mineros es el de morir de éxito. El consejo de Anna Romeu, psicóloga de emergencias de Barcelona, es "que mantengan la cabeza fría". Para eso hay que volver a la rutina, contar con el apoyo de la familia y aislarse, en la medida de lo posible, de la presión mediática.

A favor de esos mineros, en contra de lo que ocurre con otras catástrofes, juega el hecho de "pertenecer a un grupo cohesionado", indica Andrés Cuartero, coordinador del servicio de emergencias de Barcelona. "Desde esa unión es más fácil explotar el tema de forma colectiva", añade. Cuartero añade que la historia es perfecta para convertirla en circo mediático. 
"En el 11-S no había nadie para rescatar y en Chile se ha podido salvar, por el contrario, a todos los mineros atrapados". 
Para Jesús Miranda Páez, director del máster de Emergencias y Catástrofes de la Universidad de Málaga, "después del minuto de gloria vivido por esos hombres tienen que llegar losmomentos de intimidad, pues en el estado eufórico actual de esos mineros resulta muy difícil tomar decisiones correctas".
LA CRÍTICA QUE LLEGÓ DEL CINE
En 1951, Billy Wilder dirigió el drama El gran carnaval, protagonizado por Kirk Douglas, que presentaba ciertos paralelismos con la historia de los mineros de Chile. El filme relataba en tono crítico cómo un periodista aprovecha la historia de un hombre atrapado en una cueva para relanzar su carrera. La situación escapa de su control, con todo un circo mediático, e incluso turístico, en torno al rescate del hombre atrapado.
Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde llegan a un pequeño pueblo de Nuevo México, allí un periodista de Alburquerque, Charles Tatum (Kirk Douglas) ha dado una noticia en exclusiva que ha sorprendido a todo el mundo, pero El tomate también quiere su trocito de gloria.

La noticia: un hombre ha quedado sepultado en bajo una montaña sagrada india. Los espíritus indios le han castigado por adentrarse en territorio sagrado y el hombre estará una semana sepultado hasta que los equipos de rescate puedan acceder hasta él.

Tatum aprovecha esta circunstancia para hacerse famoso y dejar su periodicucho de Alburquerque para irse a uno de Nueva York. El feroz periodista manipula al Sheriff, a los ingenieros de rescate, y a la mujer del hombre sepultado con tal de que su noticia se alargue lo máximo posible, hasta que aquello se convierte en un verdadero circo de turistas y comerciantes, sobre los que Tatum tiene un control absoluto. El resto de la prensa también tiene las manos atadas ya que el Sheriff no les deja hacer su trabajo.

Hasta aquí la excelente historia original.

Pero con lo que no contaba Tatum era con la llegado de el equipo titular de Aquí hay Tomate. Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde, hartos de no poder trabajar en condiciones, deciden contraatacar... Tatum será su objetivo, necesitan desprestigiarlo para que no se lleve el gran pastel del circo montado por el mismo. Al día siguiente la prensa del tomate aparece con un titular sorprendente.

Sigue en spoiler pero no lo es.
spoiler:
DÍA 1: ATAQUE TOMATE FRONTAL
"Tatum lleva los pantalones por encima del ombligo"
La campaña de desprestigio comienza pegando a la figura de Tatum. "El periodista de Alburquerque lleva el pantalón tan subido para que no se le note la tripa. Tatum siempre esconde barriga y se aprieta el cinturón para que sus michelines no asumen por encima de la correa".

DÍA 2: ATAQUE TOMATE PERSONAL
"Tatum es alcohólico y tiene problemas sexuales"
Directo en la frente, este titular dolió mucho al héroe de Alburquerque. "Tatum ha sido despedido de tres periódicos por alcoholismo, en otro por acostarse con la mujer del jefe, y de otro por,.... ¡¡¡Bueno, bueno, bueno!!! A Tatum no se le levantaba, intentó tirarse a otra mujer de otro jefe y esta nos confesó que iba tan borracho que Tatum no pudo levantar el campamento".

DÍA 3: ATAQUE TOMATE CORNADA
"Tatum se acuesta con la mujer del hombre sepultado"
Esto casi mata al intrépido Tatum. "Los dos fueron vistos salir de la misma habitación. Él no llevaba camiseta, y se veía claramente como escondía barriga para excitar a la chica. Pero atención. ¡¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!! Ella no es rubia, es morena. Es rubia de bote, ¡Ala, ala, ala! y además lleva un visón falso.

DÍA 4: ATAQUE TOMATE DESPRESTIGIO TOTAL
"Tatum y el Sheriff implicados en la Operación Malaya y Puerto"
Esta noticia dejó KO al héroe. "Tatum y el Sheriff hacían negocios con Julián Muñoz y compañía, y se ha comprobado que tenían pensado montar otro bomm urbanístico en la montaña sagrada india donde está sepultado el hombre cuya mujer se ha acostado con Tatum".
"Según nos ha confesado La Pantoja Tatum y Julián Muñoz solían hacer negocios y organizaban habitualmente partidas de Mus y Sarangollo".

DÍA 5: ATAQUE TOMATE PUNTO Y FINAL
"Tatum detenido por la policía cuando intentaba huir con todo el dinero de la familia del hombre sepultado"
Se acabó el duro e intratable Tatum. El Tomate ha podido con él. A todo esto el hombre a muerto y a nadie le importa, lo único que quiere saber el público es cuantos años de prisión le van a caer al horroroso hombre que ha ensuciado sus vidas. El Tomate hará un juicio paralelo para influir en el público para que sea juzgado antes en la calle que en los tribunales.

DÍA 6: FIN DE LA HISTORIA TOMATE
Sólo la familia más cercana acude al entierro del hombre sepultado. El juicio de Tatum es seguido por multitud de medios de comunicación y curiosos. Ahora es El Tomate que tiene la sartén por el mango. Nadie puede con Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde.

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El film es sin duda una excelente crítica de la prensa sensacionalista, y deja al amarillismo en el lugar que le corresponde. Quizás la crítica de "Ciudadano Kane" es más lúcida, pero "El gran carnaval" es un gran mazazo al periodismo más detestable.

Aquí y ahora

El gran Carnaval

FRANCISCO J. MARTÍNEZ
Hay demasiados paralelismos y casi 60 años de distancia entre una película y un hecho, ambos extraordinarios. Me estoy refiriendo a la genial película El gran Carnaval, de Billy Wilder, de 1951, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

El genial largometraje, imprescindible en las aulas de Ciencias de la Información como ejemplo de lo que no debe ser esta profesión, relata cómo un periodista veterano venido a menos por el alcohol vuelve a la primera plana de su profesión gracias a una tragedia en pleno desierto. 
Un minero indio queda atrapado por una gran roca. Su afán por retornar al ojo del huracán de la actualidad hace que en medio de ningún sitio se monte el gran Carnaval: miles de personas, cientos de medios de comunicación esperan el rescate del minero. Incluso el periodista llega a alargar el éxito del rescate, simplemente por el afán de que la historia prosiga unos días más.
 Las bajezas humanas salen a flote de la mano de Billy Wilder y hoy la película todavía conserva su vigencia. Algo atroz, pero real.

En el caso de los mineros de Chile, una trágica historia de una mina perdida en mitad de la nada depara el mayor hallazgo de los últimos años y pone a Chile en el mapa para el resto de la humanidad. 
Pronto, el político de turno, el presidente chileno Sebastián Piñera, aprovecha, como lo hiciera el periodista de la película, su momento de gloria y se aposta en la boca de una mina que carecía de las más fundamentales normas de seguridad, pero que estaba activa desde hacía demasiado tiempo. 
Uno a uno fue abrazando a los mineros y a los rescatadores cuando salían de su infernal cautiverio a cientos de metros bajo tierra. 
Ha sido una jugada magistral frente a la opinión pública, pero detrás de esta pantalla está una industria, de las más pujantes del país sudamericano, que carece de las medidas de seguridad elementales. 
¿Dónde está el señor Piñera cuando se suceden los accidentes mortales en las minas de su país? 
¿Y cuándo hay que revisar las minas y éstas no cumplen con lo establecido en las leyes internacionales? 
Aquí no abraza a nadie. Ahora ha prometido que arreglará la situación. Veremos en qué quedan sus propósitos.

Por otra parte, llegan ahora las ofertas millonarias para que los mineros cuenten sus historias personales y, incluso, se ha dicho que se negociaron exclusivas cuando los mineros estaban encerrados y les llegaban los contratos por las sondas que les alimentaban. 
De nuevo los más bajos instintos humanos brotan a flor de piel en cuanto surge un hecho extraordinario. Hoy los 33 mineros de Chile son famosos en el mundo entero, pero todavía siguen en el anonimato cientos de miles de compañeros que día tras día se juegan la vida en las entrañas de la tierra para robarle pequeñas cantidades de minerales que acaban en el mercado internacional a través de multinacionales.
En definitiva, si Billy Wilder se levantara de su tumba, exclamaría: «El gran Carnaval». Sin duda.    

El gran carnaval en la mina San José de Chile

Por: Ramón Lobo
  
Actualizado el 13 de octubre a las 09.11 / Billy Wilder lo contó en El gran Carnaval: los peligros de una prensa sin escrúpulos. Nada de eso hay, al parecer, en lo alto de la mina San José, en Chile. Abajo, a casi 700 metros, 33 mineros convertidos en héroes globales que han comenzado a salir a la superficie; arriba, más de 1.500 periodistas dispuestos a todo a cambio de un buen titular. De un tiempo a esta parte, la información se ha transformado en un plató sobre el que gira un trozo de la realidad. Afecta sobre todo a las televisiones, tan dadas al espectáculo, y allí están muchas emitiendo en directo el rescate. La corresponsal de Al Jazeera fue más lejos en la víspera: se calzó un casco blanco y se hizo filmar descendiendo por un agujero acompañada de un rescatador. Por la mina han aparecido todo tipo de oportunistas, hasta los clubes Barcelona y Real Madrid no han perdido la oportunidad de sacarse una buena foto.
Mi compañero Francisco Peregil, que fue de los primeros en llegar nada más conocerse el accidente, informa de que los mineros han recibido clases para enfrentarse a los periodistas una vez que alcancen la superficie: cómo deben responderles, qué decir, qué callar. Es como si estos hombres que llevan 68 días atrapados regresaran a un mundo diferente y fuera necesario habituarles a cambios radicales.
MinerosPeriodistas en el plató. / DARÍO LÓPEZ-MILLS (AP)
Escribió el reportero Bru Rovira en el libro Los ojos de la guerra que los periodistas acuden en tropel a la ciudad A sin que se sepa muy bien el motivo de ese interés y pasado un tiempo, después de haber informado de la intimidad de personas de las que nunca habían oído hablar, los mismos periodistas se mudan a la ciudad B donde repiten el comportamiento hasta que se mudan a la ciudad C.
  
El orden de salida es importante. Psicólogos y expertos han analizado lo mejor para garantizar el éxito y han optado por sacar primero a los más ágiles para elevar la moral de los demás. Es una operación delicada. Los están subiendo de uno en uno metidos en una jaula de 53 centímetros de ancho. El ascenso dura unos 15 minutos y en el que recomiendan respirar despacio y no hiperventilarse. El último en abandonar la mina será, posiblemente, el líder del grupo, Luis Urzúa, el hombre que ha logrado mantener no sin problemas el ánimo, la disciplina y la esperanza.
  
Hay precedentes a San José; sucedió en La Pinta (en Illapel) en agosto de 1992. Los dos mineros sobrevivieron un mes a cien metros, pero su rescate tardó dos meses. Entonces llegaron tarde. Ambos estaban muertos.
Si José Saramago estuviera vivo posiblemente recuperaría su Ensayo sobre la ceguera para explicar la odisea. Los de arriba creen que ven porque están en la luz y tratan a los de abajo como ciegos porque están en la oscuridad. Un gran escritor como él habría encontrado la paradoja que separa una buena obra de una obra maestra, pues es muy discutible quiénes son los ciegos y quiénes los videntes.

La guerra cibernética "debe preocuparnos"

Los expertos advierten que los ciber-ataques en el mundo serán cada vez más comunes y peligrosos. El Reino Unido los considera "máxima prioridad".

por BBC Mundo - 19/10/2010 - 10:30
La guerra cibernética ya está aquí y debe preocuparnos, afirman expertos en seguridad que en los últimos días han coincidido en llamar la atención sobre el tema.

Los gobiernos también están reconociendo el problema. El Reino Unido calificó este lunes a los ataques a redes informáticas como una de las amenazas más serias que enfrenta el país.

La ministra del Interior británica, Theresa May, dijo que los ataques cibernéticos eran un "nuevo y creciente" peligro y la BBC cree que el gobierno destinará cerca de US$800 millones para reforzar la seguridad de las redes de computación del gobierno.

La preocupación se ha incrementado ante la aparición de Stuxnetun gusano malicioso que aprovecha las fallas de seguridad de diversos sistemas para infectar software industrial y poder así apagar plantas nucleares y fábricas.

STUXNET CAMBIÓ LAS REGLAS
Los expertos coinciden en que durante décadas ha habido ataques a sistemas de cómputo, pero creen que Stuxnet es el primer virus destinado a destruir un blanco específico, tal y como ocurre en una guerra tradicional.

Los sistemas industriales habían estado a salvo pues se encuentran desconectados de internet, pero Stuxnet probó que con una memoria USB -y aprovechando agujeros de seguridad en diversos programas- es posible infectar plantas y fábricas.

"El peor estrés que puedes tener en materia de seguridad es cuando hay incertidumbre. Ahora estamos en un estado de incertidumbre", aseguró Michael Chertoff, ex director del Departamento de Seguridad Interior de EE.UU. en una conferencia sobre seguridad en Londres.

Al referirse a los ataques cibernéticos, Chertoff aseguró: "Es un problema real y está creciendo. Si no lo afrontamos vamos a ser confrontados por un evento que será tan catastrófico que no nos lo podremos sacudir".

Pero más allá de las posibles consecuencias de una guerra informática, los expertos advierten de otros problemas.

"A diferencia de las guerras convencionales, en la ciberguerra no hay nada remotamente cercano a la Convención de Ginebra. No hay límites ni protocolos que establezcan los estándares que deben seguirse en la ley internacional para saber cómo pueden declararse estos conflictos", asegura Randall R. Dipert, especialista en ética militar de la Universidad de Búfalo.

En un artículo escrito para el Consorcio para las Tecnologías Emergentes, Operaciones Militares y Seguridad Nacional (CETMONS, por sus siglas en inglés), Dipert asegura que la falta de un código internacional en la materia es aún peor que "la necesidad de destruir bases de datos, sistemas de comunicación, la red de suministro de electricidad, el robo de sistemas bancarios, apagar ciudades, apagar fábricas, infraestructura sanitaria y otras calamidades".

Dipert dice que en la guerra cibernética también podría haber víctimas humanas.

"La destrucción intencional, corrupción de datos o algoritmos y los ataques de negación de servicio pueden causar un grave daño a los humanos, a las máquinas, a los sistemas artificiales e incluso al medio ambiente. Puede ser un daño que puede volver inoperables a sistemas civiles que son necesarios para el bienestar de la población", enfatiza Dipert.

Wednesday, October 13, 2010

¿Alguien se acuerda de la gran peli de Billy Wilder El Gran Carnaval? 
El gran carnaval (1951) - FilmAffinity

SINOPSIS Charles Tatum es un periodista sin escrúpulos que atraviesa una mala racha a causa de su adicción al alcohol, y que se ha visto obligado a trabajar en un pequeño diario de Nuevo México. Cuando un minero indio se queda atrapado en un túnel, Tatum ve la oportunidad de volver a ser alguien en el mundo del periodismo, dando espectacularidad al caso y alargando el rescate en connivencia con el sheriff de la localidad. (FILMAFFINITY)

Pues eso, en las próximas horas empieza el circo mediático entorno al rescate de los mineros chilenos, protagonistas involuntarios de un reality show a escala planetaria. Qué gran visionario Billy Wilder...


Mineros chilenos, la tragedia en directo

De cara a la próxima semana, no hay acontecimiento periodístico en toda América latina -tomando en cuenta los hechos en curso- que pueda hacerle sombra a la conmovedora historia del rescate de los 33 mineros atrapados hace dos meses en la Mina San José, al norte de Chile.

Y pese a que actualmente Internet le quita un buen porcentaje de primicias a los medios gráficos, la radio y, sobre todo, a la televisión, hoy fue CNN International -la cadena creada por el visionario Ted Turner hace tres décadas que se ve en más de 200 países- la primera en destacar la llegada de la perforadora T 130 al refugio de los mineros.

Hace poco más de diez años, durante un encuentro de periodistas de los cinco continentes, del que tomé parte en Atlanta, en el cuartel general de CNN, Turner resumió así la filosofía de su cadena: "Transmitiremos el Día del Juicio Final en directo. Luego pondremos el himno. Y eso será todo". 

El interés de la prensa, los blogs y la TV en la historia de los mineros se ha disparado en los últimos días. Ya son 166 los medios extranjeros que llegaron al desierto de Copiapó. Más de 300 reporteros de todo el mundo hacen sus aprestos.

Hoy CNN recuperó esa magia inigualable de la televisión, al transmitir "en vivo y en directo" la labor de la máquina que perforó la roca hasta dar con el refugio. La británica BBC no le fue en zaga. Y ambas desafiaron a los medios digitales, subiendo las imágenes a la Web casi en tiempo real.

Pese a haber alentado el ojo de la opinión pública mundial sobre la trágica historia de los mineros chilenos, en el gobierno de Sebastián Piñera hay preocupación ante la posibilidad que el rescate se convierta en un "reality show". Y que el show sea más importante que el resguardo de la intimidad de los rescatados.

Ya no hay como detener a la poderosa maquinaria mediática global que anhela introducir sus lentes digitales por los ductos de los que se espera que salgan los hombres atrapados. Y hasta la TV chilena le ha expuesto a Piñera su preocupación ante la llegada de Don Francisco, un conductor televisivo chileno radicado en Miami y famoso en su país, que llegará a la Mina San José a transmitir el rescate de la mano de Cecilia Bolocco, ex Miss Universo, ex conductora de la CNN chilena y ex mujer del ex presidente argentino Carlos Menem.

Las principales productoras audiovisuales internacionales y los grandes grupos editoriales, en busca de emociones cada vez más fuertes, se acomodan en la pole position para arrancarle a los 33 la firma de contratos que jamás soñaron.

Y hasta es posible que algún osado esté pensando en construir una cueva en las entrañas de la Tierra para meter a varios famosos por unos miles de dólares y transmitir las 24 horas con abundante PNT (Publicidad No Tradicional que va dentro de una emisión).

Según los reporteros extranjeros, Chile no despertaba tanto interés mediático desde el 11 de septiembre de 1973. Hace casi 40 años, otra tragedia sacudió al país cuando Augusto Pinochet derrocó al presidente Salvador Allende, metiendo al país en una larga dictadura.

Pese al empeño de los ministros de Minería, Laurence Golborne, y el de Salud, Jaime Mañalich, por evitar que el rescate se convierta en un realityel riesgo es alto y quizá inevitable. La TV nacional de Chile tendrá cinco cámaras transmitiendo el proceso en vivo sin interrupciones.

Ojalá que la tragedia termine con un final feliz.


Rescate de mineros ¿será un reality show?: comunicólogo lo analiza04 de octubre de 2010  08h40

La proximidad del rescate ha movilizado una maquinaria medática inédita a la mina. . Foto: Terra
La proximidad del rescate ha movilizado una maquinaria medática inédita a la mina. Foto: Terra

Desde el 5 de agosto, cuando se produjo el derrumbe que dejó atrapados a 33 mineros en el yacimiento San José, los medios de comunicación se han apostado en el lugar transmitiendo a diario los pormenores del rescate y testimonios de los familiares. Día a día -y a toda hora- informan en directo desde el campamento Esperanza, en un fenómeno que, para muchos, recuerda instantáneamente a un "reality show".
La analogía podría ser más evidente a partir de esta seeste lunes, luego de que desde el gobierno se admitiera que el rescate se realizará finalmente en octubre y no en noviembre como se insistía. Los medios desplegarán desde ahora una cobertura intensa, trasladando -en el caso de la TV- estudios de transmisión con rostros ancla a la mina. El tamaño de la maquinaria mediática que se lanzará sobre los mineros y sus familias, será mayor a la del 27-F por la prensa internacional con interés en ver por sí misma una noticia sin precedentes.
Cuál información y cómo la veremos a partir de mañana abre un debate interesante. Para Mauricio Tolosa, periodista y comunicólogo, presidente de la Fundación de la Comunicología, la situación mediática producida en el norte genera un gran dilema ético, puesto que todo el país y el mundo ha sido testigo ¿a través de la TV- de lo que viven los trabajadores y sus familias, sin reparar en los efectos que esto pueda tener en su esfera íntima y una vez que salgan del pique. Pero además, plantea que amerita discutir si en la información que el gobierno entrega existe censura o manipulación.
Según explica el experto a TERRA, el caso de los mineros "tiene varios elementos de un show mediático e incluso uno puede dudar de la transparencia o la intencionalidad con que es construido el relato (...) ya que hay una narrativa detrás".
Esta "construcción", argumenta Tolosa, se basa en que los medios no tienen libre acceso a las fuentes o las imágenes que transmiten, puesto que "hay alguien que controla la información".
"Hay una cámara que está apuntando a una galería, esa cámara tiene muchas imágenes y en algún momento, por alguna razón el equipo que maneja esa cámara, edita un cierto material que es el que le entrega a la población, se seleccionan ciertos parlamentos, ciertas escenas", detalla el comunicólogo.
"No hay una mirada abierta sobre el tema, sino que una selección específica de qué es lo que yo quiero contar, toda selección tiene una narrativa y también está la oportunidad en la que yo la entrego... Hay una visión muy política de cuándo libero información", añade.
Y para ejemplificar lo que podría interpretarse como "manipulación" de la información de parte del gobierno, Tolosa recuerda lo ocurrido en Estados Unidos durante la administración de George W. Bush. "Cada vez que había un problema político, se subía la alerta terrorista y bajaba la cobertura de otros temas y subía la aprobación al gobierno", indica.
En el caso local, cuando la huelga de hambre mapuche alcanzaba puntos álgidos algunos vieron en la mina San José el símil de la alerta terrorista de la administración Bush.
Pero Tolosa no va tan lejos. "(Yo) no sería tan tajante como para decir que hay una manipulación específica del tema, pero sí hay una intención de controlar las oportunidades en las que se genera la información".
A juicio, estamos frente a una situación mediática y de entrega de información de parte del gobierno que merece ser analizada con ojos críticos, "porque es algo que puede pasar sobre muchas otras cosas. Estamos frente a un fenómeno en que nos están narrando algo con un censor muy explícito".
"El formato que se eligió es el del control y habría que explicar porqué se tomó esa opción (...) El editor es un censor, porque elige por nosotros qué es lo que vamos a ver", reitera Tolosa.
Otro de los efectos en que el comunicólogo repara es la presión mediática que sufrirán los mineros cuando sean rescatados, cosa que podría ser semejante a lo ocurrido con los participantes de un reality show. "El encierro es mucho más real que en los programas y ellos (los mineros) no saben lo que está sucediendo en torno a ellos", dice.
Además, se detiene en la eventual invasión a la privacidad que podrían estar sufriendo debido al accidente. "Cuando la gente entra a un reality está aceptando las reglas del juego y está dispuesta a aceptar la exposición de su intimidad. En este caso no hay un convenio que diga si ellos están dispuestos a exponer su intimidad". Por ello, es que Mauricio Tolosa explica que -desde el punto de vista comunicacional- hay que mirar con más cuidado el tema de los mineros.
"Aquí nos hemos ido con la lógica de que todo está permitido y no nos hemos hecho algunas preguntas básicas que tienen que ver con intimidad, con el respeto a las personas, con el funcionamiento de los medios, con la transparencia del manejo de crisis de parte del gobierno, que podría pensar que con esto tiene un arma de manipulación publica", finaliza Tolosa.
Mauricio Tolosa es Doctor(c) y Maestro en Ciencias de la Comunicación y la Información; consultor internacional; presidente de la Fundación de la Comunicología; director ejecutivo del Portal de Comunicología Mayanadia®; miembro de ORBICOM la Red de Cátedras de la UNESCO en Comunicación.