Learning to Eat Soup with a Knife fue escrito hace diez años por el ahora teniente coronel estadounidense John Nagl
Tesis de Oxford se convierte en lectura obligada de los oficiales de EE.UU. en Irak
El actual jefe de las fuerzas norteamericanas en Irak, general George Casey, le regaló una copia al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y le ordenó a todo su equipo que lo leyeran. La obra analiza las tácticas británica contra los rebeldes malasios entre 1948 y 1960.
Fecha edición: 02-04-2006
|  El general George Casey creo una escuela en Irak para enseñar tácticas contra la insurgencia, como hicieron los británicos en Malasia, según el libro de John Nagl (abajo).  |
En diciembre, cuando el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, visitó Irak, el comandante de las fuerzas de Estados Unidos en ese país, el general George Casey, le regaló un libro. La obra titulada Learning to Eat Soup with a Knife (en referencia a una cita de Lawrence de Arabia, quien decía que combatir a insurgentes era difícil y lento como tomar sopa con un cuchillo) había sido escrito 10 años antes por el teniente coronel John Nagl para su doctorado en Oxford.
El hecho pasó inadvertido. Sin embargo, la semana pasada el diario The Wall Street Journal reveló ese incidente y contó los detalles de la obra que el jefe del Pentágono leyó en su viaje de regreso a Estados Unidos. El libro fue la tesis doctoral de Nagl en la prestigiosa universidad británica, pero sólo se publicó en su país en 2002. A mediados de 2004, el general George Casey lo descubrió y, al llegar a Irak, ordenó a todos los miembros de su alto mando y a sus asesores que lo leyeran.
El trabajo de Nagl es un análisis de cómo el Ejército británico tuvo éxito en la lucha contra la insurgencia comunista malasia entre 1948 y 1960 y las razones que explican el fracaso de la acción de Estados Unidos en Vietnam. Según el ahora alto oficial del Ejército norteamericano y profesor de la academia militar de West Point, los británicos ganaron en el sudeste asiático porque supieron adaptar sus técnicas a las condiciones específicas que enfrentaban, cosa que Estados Unidos no supo hacer en Vietnam.
Una institución adaptable
Según Nagl, es inútil luchar contra una fuerza insurgente que usa métodos guerrilleros recurriendo a tácticas convencionales. Eso, según él, sucedió en Vietnam y llevó a la derrota de las fuerzas estadounidenses. Es mejor, en cambio, seguir el camino usado por el Ejército británico en Malasia. En ese conflicto, luego de las derrotas iniciales, el comandante de las fuerzas británicas Gerald Templer optó por cambiar métodos y usar las mismas tácticas de sus oponentes, lo que permitió finalmente derrotarlos.
Los cambios, para el autor del libro, se explican porque el Ejército británico es una institución "predispuesta a la innovación". Además, su experiencia colonial llevó a Templer a estar más dispuesto a escuchar la cultura local. Así, el general dejó de lanzar grandes operaciones militares contra la guerrilla y recurrió a fuerzas pequeñas para ir asegurando el control de los pueblos. Además, interrumpió los suministros de comida a zonas en poder de la guerrilla, obligándola a rendirse o morir de hambre.
Junto con ello el general Templer creó una escuela en Malasia para que los oficiales que llegaban desde Gran Bretaña lograran adaptarse a las nuevas condiciones del conflicto y aprendieran nuevas tácticas para combatir la insurgencia. Un sistema que ayudó a las tropas británicas a transformarse. "El Ejército británico fue una institución dispuesta a aprender, mientras que el Ejército de Estados Unidos en Vietnam no lo fue", escribe Nagl, quien también estuvo destinado en Irak entre 2003 y 2004.
Templer comenzó a aplicar esos métodos desde 1952 y en cinco años la situación de insurgencia estaba controlada en términos generales. Sólo algunos cientos de guerrilleros siguieron luchando en la frontera malasio-tailandesa hasta 1960.
La tesis de Nagl marcó a Casey. "Creo que todos en el equipo de Casey han leído el libro de Nagl", dijo el teniente coronel Nathan Freier, que pasó un año en Irak como estratega, al diario The Wall Street Journal. Un alto oficial británico aseguró, además, al periódico que Casey "lleva el libro con él a todas partes". Incluso -siguiendo el ejemplo malasio- el general creó un centro de entrenamiento en Irak para enseñar a los comandantes norteamericanos a adaptarse a las tácticas de guerrilla.
John Nagl trabaja actualmente como asesor del Pentágono y sus planteamientos están ayudando a definir una nueva doctrina del Departamento de Defensa de Estados Unidos para enfrentar la insurgencia. El documento de 160 páginas aún está en etapa de borrador, pero establece entre otras cosas que "mientras más fuerza se use para enfrentar a grupos insurgentes, menos efectivos se es".
Las lecciones aprendidas en Vietnam
Junto al libro de John Nagl otras dos obras se han convertido en lectura obligada de los altos oficiales estadounidenses. Se trata de A Better War del coronel retirado Lewis Sorley y Dereliction of Duty del también coronel H.R.McMaster. Ambos se concentran en analizar los errores cometidos en la guerra de Vietnam y los cambios que es necesario hacer en las fuerzas norteamericanas. El libro de Sorley, por ejemplo, asegura que en los últimos años del conflicto el general Creighton Abrams, a cargo de las tropas de Estados Unidos, cambió estrategia, dejó de perseguir a los norvietnamitas en la jungla y se preocupó de dar seguridad a las aldeas y pueblos. Un método que comenzó a dar resultados, pero que perdió sustento porque Washington decidió retirarse de la zona. Dereliction of Duty, en tanto, critica a los generales que en los primeros años de la guerra no confrontaron al Presidente Lyndon Johnson para decirle que su estrategia no estaba funcionando. El libro plantea que los militares deben siempre expresar con claridad sus críticas a las autoridades civiles.